Cómo motiva un líder a otros Por Rick Warren
¿Cómo motiva un líder a otras personas?
He aquí cómo lo hacía Nehemías.
1. Un líder espera oposición
«Pero al oír que alguien había llegado a ayudar a los israelitas, Sambalat el horonita y Tobías el siervo amonita se disgustaron mucho».
En el momento que digas: «Hagamos algo», alguien va a saltar para decir: «No hagamos nada». Cuando el pueblo de Dios se levanta y dice: «Edifiquemos», Satanás dice: «Levantémonos para oponernos».La gente tiene una resistencia natural a los cambios. No le gustan. Quiere el status quo, expresión latina que tal vez signifique «el lío en el que ya estamos metidos». La gente se resiste a los cambios por diversas razones. Para favorecer los cambios necesarios, los líderes averiguan cuáles son esas razones, y se enfrentan a ellas.Sambalat, el gobernador de Samaria, y Tobías, el líder de los amonitas, oyeron decir que venía Nehemías para reconstruir los muros. Sin que Nehemías hubiera llegado siquiera a Jerusalén, ya había oposición contra lo que iba a hacer. No estamos seguros de la forma en que Nehemías lo supo, pero es probable que enviara exploradores por delante, a fin de que descubrieran los posibles problemas que existieran.«Pero me quedaré en Éfeso hasta Pentecostés, porque se me ha presentado una gran oportunidad para un trabajo eficaz, a pesar de que hay muchos en mi contra».No hay oportunidad sin oposición.Cuando tus planes exijan que tu gente cambie para producir cambios, espera oposición.
2. Un líder espera el momento oportuno
«Tres días después de haber llegado a Jerusalén…»El momento lo es todo. ¿Alguna vez has visto morir una buena idea porque no era el tiempo para ella? El tiempo lo cambia todo. Nehemías sabía que esto también se aplicaba a la motivación de las personas.Después de llegar a Jerusalén,esperó tres días antes de comenzar.No entró a la ciudad cabalgandosobre un caballo blanco con banderasdesplegadas y bandas militares tocando. No proclamó: «Aquí estoy para salvar la situación. Y ahora, ¡a trabajar!» No salió corriendo a la ferretería del lugar para conseguir los suministros. Ni siquiera anunció el motivo por el que estaba allí. Su diario dice que durante tres días no hizo nada.¿Qué pasó durante aquellos tres días? Nehemías no hizo nada con respecto a sus planes, pero sabemos que estaba haciendo algo. Lo más probable es que estuviera descansando, recuperándose de su largo viaje por el desierto. Un viaje así agotaría a cualquiera. ¡Nunca tomes una decisión de importancia cuando estés cansado! Es muy probable que sea una decisión errónea. La fatiga enturbia nuestros puntos de vista.
Sabemos que Nehemías era hombre de oración, así que es probable que pasara momentos en oración. Lo más probable es que también estuviera haciendo planes; revisando su estrategia.Sin duda, estaba también fomentando la curiosidad. Imagínate lo que debe haber estado pensando lagente del lugar: aquí viene este personaje, con una escolta del rey, y entra cabalgando a una ciudad derrotada y desalentada. Entonces se va a la casa de sus parientes, y durante los tres días siguientes… nada. ¿Te parece que esto haya causado curiosidad? ¿Te parece que las autoridades del lugar querrían saber lo que se traía entre manos aquel sujeto?Durante tres días, las conjeturas iban en aumento. Al tercer día, todos habían oído hablar de Nehemías en la ciudad. ¿Qué te parece que sucedió cuando por fin convocó aquella conferencia de prensa? La gente estaba lista para escuchar sus planes.«Un tiempo para callar, y un tiempo para hablar».«En realidad, para todo lo que se hace hay un cuándo y un cómo».Si lo que piensas hacer va a producir cambios en la vida o situación de los demás, es vital que esperes el momento oportuno. Jesús tenía un profundo sentido de la oportunidad. Durante su peregrinaje hacia la cruz, muchas veces dijo: «No es hora… Aún no ha llegado mi tiempo».
3. Un líder evalúa la situación real
«Salí de noche acompañado de algunos hombres, pero a ninguno de ellos le conté lo que mi Dios me había motivado hacer por Jerusalén. La única bestia que llevábamos era la que yo montaba. Esa noche salí por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y la puerta del Basurero. Inspeccioné las ruinas de la muralla de Jerusalén, y sus puertas consumidas por el fuego».Esta es la cabalgata de media noche de Nehemías, como la famosa cabalgata de media noche de Paul Revere. Pero en lugar de advertirle a la gente que se acercaba una invasión enemiga, que para Jerusalén no era un peligro inminente, Nehemías recorre los muros de la ciudad y los inspecciona. En medio de la noche, con la única ayuda de un pequeño grupo, sale para inspeccionar personalmente los daños. A diferencia de Paul Revere, Nehemías no quiere llamar la atención.Todo buen líder es capaz de comprender lo que estaba haciendo Nehemías. Estaba realizando su labor previa. Estaba comprobando el trasfondo de la situación. Este es el aspecto del liderazgo del cual nunca oímos hablar: es la parte solitaria de la labor. La preparación, la comprobación de datos y la investigación no tienen nada de encantadoras ni de emocionantes. Pero sin ellas el plan está condenado al fracaso.Es posible que ya a estas alturas, Nehemías se sintiera desanimado. Al examinar el problema y ver lo grande que era, debe haber pensado: «¡Esto es mucho peor de lo que me imaginaba! ¿Qué voy a hacer? Nunca me he tenido que enfrentar a un proyecto así en toda mi vida».«Los gobernadores no supieron a dónde fui ni qué hice, porque hasta entonces no había dicho nada a ningún judío: ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los gobernadores ni a los que estaban trabajando en la obra».¿Por qué Nehemías mantuvo tanto secreto con respecto a esta inspección? No quería que le detuvieran sus planes antes de comenzarlos. Sabía que, para que le aceptaran esos planes, necesitaba armarse con los datos precisos. ¿Has notado alguna vez lo fácil que es matar una buena idea? La gente negativa tiende mucho más a expresar sus ideas, que la gente positiva. Como Nehemías no contaba todavía con todos los datos, se puso a trabajar calladamente, reuniendo información antes de anunciar lo que iba a hacer.Los grandes líderes protegen sus planes de una muerte prematura.«Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!».«Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar».«Sólo el tonto cree sin más lo que se le dice. El hombre prudente examina lo dicho para ver a dónde conduce».Los buenos líderes hacen su propia investigación.Antes de comenzar la iglesia Saddleback, me pasé cerca de seis meses estudiando la zona, reuniendo estadísticas, escribiendo, hablando con la gente y recogiendo información. Aprendí de memoria las calles, recogí estadísticas en el censo y les escribí a otros pastores de la región. Cuando por fin salí para registrar e inspeccionar la zona, no le dije a nadie lo que estaba haciendo.Estaba realizando mi trabajo previo de preparación.Hoy en día les exigimos a los pastores que hagan investigaciones de tipo demográfico en la zona antes de comenzar una iglesia hija. Es importante tener en la mano esos datos antes de comenzar todo proyecto que transforme vidas.Nehemías comprendió que tendría oposición, creó curiosidad y reunió todos los datos. Finalmente, estuvo listo para hacer públicos sus planes y comenzar a formar su equipo de colaboradores. Su próximo desafío era hacer que los israelitas se sintieran entusiasmados con lo que él había ido a hacer allí.
